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Era una obra que con el paso de casi 30 años desde el momento en que se inició hasta ahora, la terapéutica, la espacialidad, la
manera en cómo se trabaja es absolutamente diferente, de ahí que remozarla, reacondicionarla significaba por un lado tratar de sostener la mayor parte que se pudiera, pero por otro lado hacer demoliciones,
modificaciones, lo cual nos generaba una gran cantidad de material que como, repito, fue fruto de una donación. Con esa cantidad de material uno tiene dos caminos, hacer gran cantidad de contrapiso, porque para eso
solamente se usan los cascotes, o verlo (al material) de la misma manera en que el esquimal ve el agua y el hielo y pensar con ello tenemos que ser capaces de inventar un sistema para que ese material, que es un
potencial, que en este momento dejó de ser pared y está ahora catalogado dentro del rubro escombro vuelva a tener la dignidad de ser una cosa hecha para proteger y cuidar al ser humano y en este caso con mayor razón
aún, a erigirse como sede del sitio donde se presenta batalla a la discapacidad y sobre todo se pretende la rehabilitación, vale decir que las personas vuelvan a ser miembros activos, participantes y queridos por la
sociedad. Es una obra en la que nos vimos muy comprometidos en desarrollar procesos constructivos, sistemas que sean capaces de, desde nuevamente la máxima austeridad, poder satisfacer la problemática de la
funcionalidad de un centro contemporáneo en La presencia de Paraguay ha sido significativa y es
para nosotros motivo de alegría y orgullo porque no es un trabajo que venimos haciendo solo sino que hay mucha gente, y sobre jóvenes, que está produciendo muy bien expansión. Cuando llegamos hace tres años empezamos a hacer el proyecto, luego vino la primera maratón con lo cual nos hicimos cargo de la parte más afectada y
degradada del edificio, unos depósitos que los reacondicionamos para que sea la sede transitoria mientras rehabilitábamos casi el cien por ciento del edificio de más valor existente y con eso cerramos el año pasado.
Este año hemos construido más consultorios, sitios de diagnósticos y habilitado ahora la hidroterapia y otra serie de lugares de terapias. A dos años de gestión de construcción más uno de preparación tenemos más de 3700
metros cuadrados, hemos casi triplicado la cantidad de metros cuadrados de construcción (alrededor de 1000 metros cuadrados) y rehabilitación. En la Fundación ya no quedan prácticamente espacios que no tengan un destino
ya reprogramado para su uso, aunque siempre queda algo que tenemos que hacer y eso es espectacular porque aparece el desafío de seguir creciendo ya que no es una obra que se acaba, que una vez terminado el trabajo debe
ser intocable para siempre, al contrario, hemos iniciado nosotros un proceso donde demostramos que precisamente se puede ser austero y se pueden modificar las estructuras de la manera más eficiente y económica posible
de forma que el dinero donado rinda y sea capaz de ser destinado al servicio final que se brinda y no a la infraestructura que, entendemos nosotros, jerárquicamente no es lo mas importante, que lo más importante son las
personas que van a intentar rehabilitarse. Es impresionante, a mi me toca ahora hablar de estos logros que son muy importantes, el hecho de cómo se rehizo la infraestructura, pero en términos reales la institución hoy
atiende al 100 por ciento de las personas, no tienen lista de espera, han más que triplicado la cantidad de personal en servicio, han enviado a personas al exterior a especializarse y el centro en realidad trabaja de
una manera ejemplar". En este punto de la charla nos enteramos que para el año que viene la Teletón expandirá su servicio al interior ya que levantará una sede en la ciudad de Coronel Oviedo para la cual el
Gabinete de Arquitectura ya hizo el proyecto. sigue lectura
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