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AVINA PARAGUAY Una ciudad justa y habitable es corresponsabilidad de gobernantes y gobernados "Nosotros creemos que es posible mejorar la calidad de vida en las ciudades, aunque últimamente, a veces, al preguntar cómo es la vida
en la ciudad, la primera imagen del inconciente colectivo es la de distancia, polución, inseguridad, hacinamiento, deterioro. Pero para nosotros no debe ser así, puede ser mejor, porqué no cambiar".
Y el resultado de este pensamiento expresado por Susana Ortiz, representante de la Organización No Gubernamental Avina, en Paraguay, fue la exposición que se realizó en septiembre pasado en el Carmelitas
Center de Asunción y que se dividió en cinco zonas en donde se presentaron experiencias, no todas las que se desarrollan en el país, como muestra de lo que
llevan adelante actores de la sociedad civil y del sector empresarial que hacen posible una ciudad como la que imaginamos: Saludable y sostenible, Próspera, Educada e inclusiva, Gobernable, Segura. ¿Y qué significa?
Una ciudad saludable es aquella que involucra a grupos de población en espacios definidos buscando una equidad en la salud; es una ciudad viva, que ofrece a los
habitantes espacios saludables; y sostenible es aquella que satisface las necesidades del presente asegurando la capacidad de las generaciones futuras
para satisfacer sus propias necesidades. Es próspera aquella donde el conjunto de bienes, servicios, valores, relaciones y ambientes permiten a los hombres y
mujeres de una sociedad, vivir dignamente. Educada e inclusiva es cuando una ciudad garantiza el pleno desarrollo de talentos y potencialidades, despertando el
gusto por aprender, por superarse, fomentando la creatividad y el afán de construirse a sí mismo responsablemente con los demás. Inclusiva es aquella que
tiene la capacidad para dar respuesta a las condiciones humanas de todas las personas, encontrando los medios para que cada ciudadano y ciudadana ejerza el
derecho de contribuir con su mejor talento al bien común. Es gobernable la ciudad que tiene la capacidad de darse orden a sí misma para buscar propósitos
colectivos que contribuyan a su dignidad humana; implica empresa, sociedad civil y Estado articulados y socialmente responsable. Y una ciudad segura es aquella
que permite el libre y pacífico ejercicio de los derechos humanos de sus habitantes, así como la razonable expectativa que esta situación se mantendrá en el tiempo.
"Empezamos a identificar personas, grupos, instituciones que ya activan con propuestas concretas para la ciudad pero quizás de una forma segmentada, no se
ven entre ellos y la ciudadanía tampoco los ve. Nosotros tenemos la convicción de que cambiando la forma de hacer ciudadanía, mejorando lo ciudadano, vamos a
mejorar el lugar donde habitamos. En este espacio se engloba el tema del imaginario y decimos que podemos tener una ciudad más segura, próspera,
sostenible, educada, inclusiva y gobernable, un futuro ideal hacia el cual caminar, sumando el esfuerzo de todos para ir en la misma dirección", expresó la representante de Avina al referirse al evento.
Basados en ese concepto, la exposición que se realizó para dar a conocer lo que se está haciendo respecto de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, se
dividió de esa manera. Así, el espacio ciudad sostenible y saludable incluyó las prácticas concretas existentes de atención a la calidad del aire, del agua, de la
tierra en el manejo de desechos y la salud; de igual manera se procedió en los espacios gobernable, segura, próspera, educada e inclusiva. Hacer visible lo que
no está visible, desterrar las informaciones contaminantes, adoptar nuevas visiones, han sido las premisas de la exposición denominada "La ciudad que
cuidamos". Cuidado que tiene que ver con proteger lo propio y lo ajeno, lo público, lo que es de todos, las ciudades son bienes públicos que pertenecen a todos. Si
pertenecen a todos, nos compete a todos hacer algo para cuidarlas, según aseveró Susana Ortiz. "No hay ciudad sin ciudadanos, si pensamos que hay un gobierno por eso hay
ciudad, no es correcto. El pueblo, los ciudadanos, es lo que conforman las ciudades. En la época de los griegos no había ciudades y las crearon con la
intención de mejorar las oportunidades para la felicidad de los seres humanos, decían. De ahí que el concepto de vivir en un territorio urbano es para mejorar las
conexiones que hay entre las personas. Pero nos olvidamos de esto y pensamos y creemos que la ciudad es caos. La buena noticia es que ya han habido casos
de ciudades que han logrado revertir su estado de deterioro y han conformado una red continental en América Latina denominada Red Latinoamericana de ciudades
justas y sustentables a la cual nos sumamos con el lanzamiento del movimiento Asunción nos une, una nueva experiencia que se pondrá en práctica; esa red
continental conecta a 48 ciudades 'justas y sustentables' de esta parte del continente", apuntó. Estuvieron presentes no solo grupos locales sino también del exterior como Belo
Horizonte, Montevideo, Valdivia, Buenos Aires, Santa Cruz, "algunos ya con experiencias concretas y otros vinieron a aprender". "Todo se inició en la ciudad de Bogotá, Colombia, hace unos 15 años; de allí fue a
Cartagena, Medellín, Cali, luego a san Pablo de donde se inspiraron Río de Janeiro, Belo Horizonte, San Luis. En la actualidad, Brasil tiene una red de más
de 20 ciudades que trabajan con un mismo método pero a la vez con autonomía. La premisa es: si hay un seguimiento técnico, riguroso, creíble, de algunos
indicadores de ciudad y los ciudadanos lo conocen, estarán mejor formados. Por ejemplo: si sabemos que la calidad del aire no es buena en Asunción y en qué
porcentaje no lo es. Un referente son los espacios verdes. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 14 m2 por habitante es lo que se espera
que tenga de espacios verdes una ciudad y en Asunción sólo tenemos 3 m2 de área verde por habitante según esa definición, si incluimos el Jardín Botánico y
otros parques llega a 9. Nosotros nos confundimos porque en Asunción hay mucho verde lo que nos hace creer que estamos bien, en realidad la gente no
tiene las plazas y ni los parques que necesita para salir a recrearse, ni qué hablar si es con sillas de rueda o con niños. Este movimiento hace que uno busque
indicadores en cada eje que diga cómo estamos en la parte de área verde, en la calidad del agua, en el tráfico. Eso es lo que hace esta red de 48 ciudades, el seguimiento de esos indicadores, con experto.
Todo ello requiere de mucha información, de conocimiento, que es fundamental para interactuar gobernantes y gobernados. Lo único que sabemos nosotros es
que el tráfico es un caos, que hay baches, pero no dimensionamos el cuánto ni el porqué ni cómo se soluciona. Hay una diferencia muy grande entre el 'plagueo' y
el reclamo. El primero es simplemente quejarse sin importar el después, si el motivo de mi queja fue tomado en cuenta y se solucionó. En cambio el reclamo
tiene otros ingredientes que es la propuesta, la exigencia al gobernante de lo haga para mejorar una situación. Cuando el ciudadano empiece expresarse en estos
términos, y sin ser expertos, en cualquier ámbito donde se desenvuelve -peluquería, cancha de fútbol, en el taxi, en la plaza-, mejora el debate público
porque el planteamiento no es simplemente hay bache, hay contaminación, sino que eso vendrá con propuestas, sugerencias y exigencia", explicó Ortiz.
Las elecciones municipales en el Paraguay se realizarán el 7 de noviembre por lo que "debemos aprovechar la oportunidad que nos da el contexto. Al mejorar la
formación del ciudadano, es decir, al tener mayor conocimiento sobre temas que atañen a la calidad de vida en la ciudad, mejora el debate publico y por ende, la
oferta política, Ya no nos quedaremos con simples enunciados como 'voy a mejorar el tráfico', querremos saber en cuánto tiempo, si disminuirá el traslado o
la calidad de los buses, etc. Es una corresponsabilidad, porque el deterioro de la ciudad es tal que no podemos pretender que un gobierno vaya a resolverlo, tiene
que continuar en los sucesivos gobiernos. En Bogotá desde hace 15 años hacen ese seguimiento. Se va un candidato, el que viene continúa con el plan. Sabemos
que en unos pocos años no llegará a la meta, exigiremos al que viene que siga, que insista para llegar a una construcción", señaló la representante de Avina. La Oenegé Avina fue fundada en 1994 por el empresario suizo Stephan Schmidheiny quien
inspiró la visión y valores que orientan a la organización. Está sustentada por Viva Trust, fideicomiso creado por Schmidheiny para impulsar el desarrollo sostenible
mediante una alianza entre la empresa privada exitosa y responsable, y las organizaciones filantrópicas que promueven el liderazgo y la innovación.
Desde hace doce años que trabaja en el Paraguay y está afincada en trece países. "Nuestro trabajo es crear vínculos de confianza entre las personas y
alianza entre sectores con miras al desarrollo sostenible y en esta exposición están algunas de las personas con quienes nos hemos vinculado en este tiempo.
Pero en este momento dada las elecciones y dado el lanzamiento del movimiento Asunción nos une, creímos conveniente hacer algo en torno a la ciudad. El trabajo
de Avina es generar las condiciones para potenciar las causas de los otros. Somos un espacio de vinculación de los distintos y de los iguales", comentó Ortiz
y añadió: "Durante estos doce años hemos hecho diferentes actividades pero mas puntuales. Llegó un momento en que era tanta la riqueza y tanta la cantidad que
ya no daba un encuentro para nosotros mismos, había que juntar todas las experiencias y darlas a conocer; así surgió, dos años atrás, 'Construyendo nación' y como prendió, aprovech
a la ciudad. Pero esto se puede volcar hacia cualquier punto del país porque hay capital social suficiente". Lo que se vio y conoció
Desde el transporte urbano, hasta la contaminación, pasando por propuestas que
generan empleo y desarrollo, alrededor de 60 temas urbanos con acciones de organizaciones de la sociedad civil y empresas estuvieron presentes en La ciudad
que cuidamos. Ello fue apenas una muestra de que es posible hacer entre todos la ciudad que queremos, existen muchas acciones que ya iniciaron el camino y
pueden ser inspiración para otras, "porque construyendo un imaginario futuro que nos oriente y trabajando todos en la misma dirección podemos revertir el estado de deterioro de las ciudades".
El visitante tuvo ocasión de ver y aprender, tal vez hasta de internalizar, cómo se puede lograr una ciudad sostenible y saludable con iniciativas como A todo
pulmón Paraguay respira, CIRD, Coordinadora de Organizaciones de recicladores/as de Asunción, Lican, TEHMA, Junta de Saneamiento de Itauguá, Mesa de aire y salud, Fundación Moisés Bertoni, Gestión ambiental, Guyrá
Paraguay, Huertas orgánicas familiares, Takuara renda, Tierra de niños; o una ciudad gobernable con Construyendo mi municipio desde una perspectiva joven, Asunción nos une, CEJ, FEDEM, DENDE, Corporación Rema,
Decidamos-campaña por la expresión ciudadana, Juventud que se mueve, Semillas para la democracia; cómo se apunta a volverla segura con experiencias como Juntos por un Paraguay
Seguro, Fundación país seguro, Seguridad en las rutas, AFAVIV; cómo se echa raíces para construir una educada e inclusiva con Oportunet, Juamos nior
achievement, Asociación trinidad-radio Viva, Centro cultural melodía, Centro para el desarrollo de la inteligencia, Fundación Dequení, Fundación Paraguaya Global,
Paraguay educa, Parigual, Sumando, Telecentros comunitarios; y cómo se trabaja para que sea próspera con Pyporé, La huella franciscana, Proyecto Pescar,
ADEC, Estación A núcleo cultural, Sonidos de la tierra, Un techo para mi país, Hábitat para la humanidad-capítulo Paraguay, Fundación tierra nuestra.
"Sonidos de la tierra de Luis Szarán, por ejemplo, está en el Bañado y tiene grupos musicales en Asunción pero trabaja con 12.000 jóvenes en 140 pueblos,
señaló Ortiz para quien la exposición es "como una fiesta del saber porque acá hay mucho conocimiento, hay experiencia, aprendizaje, hay errores, desaciertos.
Siempre decimos que si se van a cometer errores que sean nuevos, no los mismos. Acá hay saber, hay conocimiento, pero también hay gente, a quienes
llamamos líderes o emprendedores, son personas que ven que lo que se está haciendo no es lo correcto, que se debería hacer de otra forma, y tienen la
capacidad de comunicar a otros y contagiar su idea, su causa, de formar equipos; y estas personas son apasionadas comprometidas y perseverantes en su
esfuerzo y quieren dejar un legado, una huella. Vivimos en un territorio y es el momento de pensar y saber qué tipo de ciudadanos somos y qué tipo de
gobernantes queremos, es necesario un diálogo para construir este bien público que es la ciudad que debe convenir a todos, pero en ella hay demasiadas
personas excluidas. Esto implica pensarla, transformarla dirijámosla como un espacio para hacer posible los derechos humanos, este es el norte ético de Avina.
Para nosotros el centro es la dignidad, la calidad de vida de las personas, eso es lo que nos mueve nos motiva, nos apasiona y nos compromete", destacó Susana Ortiz. |