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Año 44 - N° 520 - Setiembre 2026

Editorial

Paraguay se construye trabajando

El sector de la construcción tiene una particularidad que pocas actividades pueden mostrar con tanta claridad: convierte las decisiones, las ideas y el trabajo en realidades visibles. Una vivienda, una escuela, una industria, una ruta o un edificio comienzan siendo apenas una necesidad o un proyecto y terminan formando parte del país que habitamos.

Paraguay tiene hoy mucho por hacer. Y esa afirmación, lejos de ser una mirada pesimista, puede entenderse como una enorme oportunidad.

Nuestras ciudades necesitan mejorar su infraestructura, recuperar áreas deterioradas, ordenar su crecimiento y prepararse para una población que demanda mejores condiciones de vida. El país requiere caminos, puentes, viviendas, saneamiento, equipamientos públicos, industrias y espacios urbanos de calidad. También necesita conservar aquello que merece permanecer y aprender a construir de manera más eficiente y sostenible.

Detrás de cada una de esas necesidades existe trabajo.

Trabajo para arquitectos e ingenieros, también para constructores, técnicos, albañiles, electricistas, carpinteros, herreros, instaladores, transportistas y proveedores. La construcción moviliza una extensa cadena de actividades y tiene la capacidad de distribuir oportunidades mucho más allá del lugar donde se levanta una obra.

Por eso resulta importante recuperar una palabra sencilla que a veces queda relegada detrás de las grandes cifras económicas: hacer.

No podemos esperar que todas las condiciones sean perfectas para comenzar. Habrá dificultades, incertidumbres y problemas que resolver. Habrá que mejorar normas, agilizar procesos, facilitar inversiones, profesionalizar empresas y formar trabajadores. También será necesario exigir calidad, responsabilidad y planificación.

Pero ninguna de esas tareas debería paralizarnos. Al contrario: son parte del trabajo pendiente.

Paraguay cuenta con una generación de profesionales cada vez más preparada, empresas que incorporan tecnología, trabajadores que conocen  sus oficios y jóvenes que buscan un lugar desde donde aportar. Existe capacidad. Existe conocimiento. Y, fundamentalmente, existe muchísimo por construir.

El desafío consiste en transformar esa capacidad en oportunidades concretas y comprender que desarrollar el país no significa solamente levantar más metros cuadrados. Significa construir mejor, planificar antes, utilizar responsablemente los recursos y procurar que cada inversión deje algo más que una obra terminada.

 

 
 

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